EL PASO POR LA ETERNIDAD

 

Apocalipsis Adelantado


JESÚS NUESTRO SEÑOR DICE:

Las cadenas del pecado caerán y vuestra esclavitud terminará. Os espera la libertad de los hijos de Dios y la compañía espiritual de vuestro Eterno Pastor. Se acercan los días de vuestra purificación donde vuestra fe será puesta a prueba, donde solo los que perseveren hasta el final alcanzarán la Corona de la Vida Eterna. Este mundo pronto pasará y con él, toda la maldad y el pecado; nada impuro y pecaminoso podrá entrar en la Nueva Creación. Los días del último reinado del príncipe de este mundo están por comenzar; serán 1260 días donde el pueblo de Dios será puesto a prueba, pasado por el horno de la tribulación; serán días de angustia, caos, desolación y purificación; seréis probados como se prueba el oro en el fuego; muchos últimos serán primeros y muchos primeros serán últimos.

El tiempo del Aviso y el Milagro, comenzará los días de la gran purificación, los cuales os limpiarán de toda mancha de pecado para que brilléis como crisoles y así podáis entrar en la Nueva Creación.

Alegraos—Dice Vuestro Padre Eterno— porque se acerca vuestra liberación, no temáis, acordaos que Vuestro Padre sabe hasta dónde podéis soportar las pruebas; aceptad con amor y confianza en Dios los días de purificación que os están llegando, porque son necesarios para que mañana podáis gozar a plenitud en mi Jerusalén Celestial. ¡Ánimo, ya falta poco para que vuestros ojos vean la luz de un nuevo amanecer!

Se está acercando el día en que el reloj del tiempo se parará y todo en éste mundo dejará de funcionar. Entonces vuestro espíritu será tomado por espacio de entre 15 y 20 minutos de vuestro tiempo, seréis llevados a la Eternidad y allí seréis juzgados en el Amor, como si hubiera llegado vuestra hora. Conoceréis la existencia del Único y verdadero Dios Uno y Trino, Señor de la Vida, el Gran YO SOY. Mis ángeles, después de mi pequeño juicio, os llevarán al lugar de la Eternidad que os corresponde según vuestras faltas.

En vuestro paso por la Eternidad, unos pocos van a tener el privilegio de ver la Jerusalén celestial, lista y preparada, adornada con perlas y joyas preciosas y llenas de la Luz de Dios. La Jerusalén Celestial aguarda por el pueblo que mi Padre se eligió como Heredad. En la Nueva Jerusalén ya no seréis esclavos del pecado, porque éste morirá con la purificación que se aproxima. Una parte del Cielo estará en la Jerusalén Celestial. Están cerca los días de mi regreso.

Los que vayáis al purgatorio sentiréis el fuego que purifica las almas y veréis allí, el estado en que se encuentran  muchos de vuestros familiares.

Ay de los tibios de corazón y de los que están en pecado mortal porque si no se definen de una vez y se arrepienten, cuando lleguen a la Eternidad van a conocer muchos, la oscuridad y el fuego purificador del tercer purgatorio; otros, con la inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora, si no se arrepienten, van a conocer el infierno y allí, sentirán el fuego que quema y no se extingue, con el cual son atormentadas las almas condenadas. Todo esto, en el tiempo señalado, muchos por su maldad y pecado, no resistirá y morirán eternamente.

¡Almas tibias y almas pecadoras ¿si resistiréis estar en el infierno por el tiempo que dará el Aviso? Pensad y recapacitad porque está en juego vuestra vida y el tiempo, se os está acabando!

La inmensa mayoría de esta humanidad ingrata y pecadora conocerá las diferentes moradas del infierno, para que los que regresen, por la Misericordia de mi Padre, tomen conciencia de una vez que el pecado solo conduce a la muerte eterna, se arrepientan, conviertan y caminen de nuevo por la senda que conduce a la salvación. ¡Estad preparados porque ya viene Vuestro Amo, permaneced en vela para que cuando toque vuestra puerta, podáis abrirle y cenar con Él!

Todo pecado mortal debe ser confesado y reparado. Si no reparáis, el pecado no queda totalmente perdonado. Haced esto antes de que os coja el aviso para que no os lamentéis en vuestro paso por la eternidad.