SACRAMENTO PROSCRITO... TEMPLOS NUEVAMENTE CERRADOS...
El no orar con consciencia, la ausencia de la práctica
del ayuno para quienes no se encuentran enfermos, el no escudriñar la Sagrada
Escritura, la falta de verdadero arrepentimiento como señal de humildad, el no
recibir la eucaristía, el irrespetar la vida propia y la del prójimo así como
el cuerpo humano como Templo del ESPÍRITU
SANTO, junto con la ausencia de un total Amor a Dios,
constituyen las debilidades, ignorancia y analfabetismo de ésta humanidad, debilitada en su espíritu, aprovechadas por satanás.
DIOS, PADRE CELESTIAL, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, EL SANTO ESPÍRITU DIVINO (TRINIDAD SACROSANTA) Y, LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, SE DIRIGEN A LA HUMANIDAD:
LA IGLESIA ESTÁ EN UNA CRISIS JAMÁS VISTA...
Constantemente continúo padeciendo hasta el estado actual por la desobediencia de los que dicen amarme e hipócritamente, se arrodillan ante Mí... ¡Yo llego por Amor a cada uno de ustedes!... ¿Cuántos vienen con amor hacia Mí?... ¡Les Miro sedientos y Les Doy Mi Sangre, hambrientos y Les Doy Mi Cuerpo, agobiados y he tomado sobre Mi Cruz sus pesares!... Instantes atrás les anuncié la crisis de Mi Iglesia, la modernización de la liturgia y la falta de fusión hacia Mí en la Consagración... Ocurren grandes sacrilegios contra la Eucaristía, no solo ocultos sino públicos y Mis hijos los pasan desapercibidos a falta de adentrarse en la Verdad.:
¡Tantas hostias Consagradas que son llevadas por adeptos al demonio para demostrar su desprecio a Mi Hijo en la Sagrada Eucaristía y para cometer sacrilegios!... ¡Tantas manos que se extienden para Recibirlo pero el corazón les colma de oprobios e ingratitudes al no amarle!... ¡Cuántos de ustedes Me maltratan en la Eucaristía, cuántos son profanadores de Mi Sangre y Cuerpo, cuántos Me reciben y no creen en Mi presencia Real en la Eucaristía!... ¡Con cuánto desgano espiritual se acercan a recibir Mi Cuerpo y Mi Sangre sin la consciencia y el arrepentimiento, sin la disposición ni el amor necesario para encontrarse Conmigo!...
¡EL IRRESPETO SOBREABUNDA AL SER MIRADO CON GRAN INDIFERENCIA EN LOS TEMPLOS POR QUIENES TIENEN EL DEBER DE PROTEGERME!...
Y es que, algunos de Mis sacerdotes creen en la transubstanciación de Mi Cuerpo y Sangre, otros no, a pesar de tanta evidencia física como la de los Milagros Eucarísticos... Para algunos, el sacerdocio es sagrado y para otros, una profesión más... La Eucaristía es despreciada, los Sacramentos transgredidos, Mis hijos predilectos Me desconocen, la humanidad se ha alejado de Dios, los Mandamientos se han desvirtuado, Mi Sangre y Mi Cuerpo, alimento del alma y cuerpo, son tratados sin respeto, sin amor…Olvidan que Yo Soy Vida y Vida en abundancia...
SIN DEJAR DE LADO LAS BIENAVENTURANZAS, LOS ACTOS DE MISERICORDIA, LOS SACRAMENTOS Y LA ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR, LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS SON EL MANUAL DE VIDA DEL VERDADERO CRISTIANO... ¡FUERON, SON Y SERÁN!...
Solo que, éste es el instante anunciado, Soy excluído de Mi propio pueblo, Mi Cuerpo y Mi Sangre son despreciados, Mi Amor ignorado y Mi Palabra resumida como una pintoresca fábula... ¡Mi Sacramento Eucarístico será proscrito por el anticristo!...
Y es que, muchos son los que dicen adorarme pero pocos los que lo hacen en espíritu y en verdad conscientes de cada acto para que éste sea realizado con Mi mismo Amor... ¡Aquí estoy esperándoles cual Mendigo de Amor que toca la puerta de la consciencia de sus hijos para que se reconozcan pecadores y se arrepientan!... ¡Vengo por los humildes, por los sencillos!... De lo alto descenderá fuego, fuego del mismo pecado, fuego físico y espiritual que hará que el hombre se mire hacia adentro aún sin desearlo... Estoy en un instante, Vengo a vencer sobre el mal, Vengo por el anticristo y el falso profeta, primera y segunda bestia (apocalipsis 13, 1-15) del trio profanador y satánico en la que satanás , representado como el diablo, es el dragón rojo (apocalipsis 12, 3-5)...
MIS TEMPLOS SERÁN NUEVAMENTE CERRADOS:
Les designé sacerdotes, profetas y reyes, pero Me han traicionado, han roto, han olvidado y profanado las promesas del Bautismo... Reciben Mi Cuerpo y Mi Sangre con menosprecio, sin conciencia de Mi Presencia Real en la Eucaristia...
Mis Templos serán nuevamente cerrados pero Mi Pueblo no debe tambalear pues continuarán reuniéndose para escuchar Mi Palabra, continuarán recibiéndome en el Sacramento Eucarístico... Aunque cierren Mis Iglesias, cada uno de ustedes es un Sagrario de Mi Amor, cada uno permanece con un escudo de Amor Divino que les protege... Son varios los Templos que, luego de reabrir, después de la pandemia del covid, han permanecido cerrados sin motivo y permanecerán así debido al terrorismo: El hombre no encontrará estos templos abiertos en donde aplacar la asfixia que lleva por dentro ante el padecer cotidiano cuando desee acercarse a Mi Hijo en el Santísimo Sacramento...
¡EL SEÑOR, NUESTRO DIOS, ES EL ÚNICO SEÑOR!...
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas y al prójimo como a tí mismo... Yo Soy el Señor, Soy tu Dios que te ha sacado del pais de Egipto, de la casa de la servidumbre... No habrá para ti otros dioses delante de Mí, no te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas, debajo de la tierra... No te postrarás ante ellas ni les darás culto... Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, solo a Él darás culto... El que ama a su prójimo ha cumplido la Ley, el apóstol Pablo lo recuerda pues, en efecto, no adulterar, no matar, no robar, no codiciar y todos los demás preceptos, se resumen en: Amarás a tu prójimo como a ti mismo... Y es que, la caridad no hace mal al prójimo, por tanto, la caridad es la Ley en su plenitud...
No tomarás en falso el Nombre del Señor tu Dios... Se dijo a los antepasados: No perjurarás, pues Yo os digo que no juréis en modo alguno... El segundo Mandamiento prescribe respetar el Nombre del Señor pues el Nombre del Señor es Santo: Prohibe todo uso inconveniente del Nombre de Dios... Y es que, la blasfemia consiste en usar, de una manera injuriosa, el Nombre de Dios, de Jesucristo, de la Virgen María y de los santos... El juramento falso invoca a Dios como testigo de una mentira... El perjurio es una falta grave contra el Señor que es fiel a Sus promesas...
Santificarás las fiestas... Recuerda el día sábado para santificarlo: Seis dias trabajarás y harás todos tus trabajos pero, el día séptimo, es día de descanso para el Señor tu Dios... No harás ningún trabajo... El sábado ha sido instituído para el hombre y no el hombre para el sábado... El tercer Mandamiento del Decálogo proclama la santidad del sábado... El día séptimo será día de descanso consagrado al Señor... La Escritura hace a éste propósito, memoria de la creación: En seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, el mar y todo cuanto contienen y, el séptimo descansó... Por eso, Bendijo el Señor el día sábado y lo hizo sagrado pero, como Jesucristo resucitó de entre los muertos el primer día de la semana, es decir, el domingo, en cuanto es el primer día de resurrección, recuerda la primera creación pero, así mismo, en cuanto es el octavo día que sigue al sábado, significa la nueva creación inaugurada con la resurrección de Cristo... Por ello, para los cristianos, el domingo viene a ser el primero de todos los días, la primera de todas las fiestas, el día del Señor. en tanto el sábado, que representaba la coronación de la primera creación, es sustituído por el domingo que recuerda la nueva creación inaugurada con la resurrección de Cristo... La iglesia celebra el día de la resurrección de Cristo el octavo día, llamado con toda razón, día del Señor o domingo que ha de observarse, en toda la iglesia, como fiesta primordial de precepto...
Honra a tu padre y a tu madre para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar... El cuarto Mandamiento que encabeza la segunda tabla, indica el orden de la caridad... Y es que, Dios quiso que, después de Él, honrásemos a nuestros padres a quienes les debemos la vida y que nos han transmitido el conocimiento de Dios... Estamos obligados a honrar y respetar a todos los que Dios, para nuestro bien, ha investido de autoridad...
No matarás... Habéis oido que se dijo a los antepasados: No matarás y aquél que mate, será reo ante el tribunal... Pues Yo os digo que, todo aquél que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal... Y es que, la vida humana es sagrada porque desde su inicio, es fruto de la acción creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin: Solo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término y nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente...
No cometerás adulterio... Habéis oido que se dijo: No cometerás adulterio, pero Yo os digo que todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón... El amar es la vocación fundamental e innata de todo ser humano y, Dios, al crearlos, hombre y mujer, confiere la dignidad personal de manera idéntica tanto al macho como a la hembra... A cada uno, hombre y mujer, corresponde reconocer y aceptar su identidad sexual... Cristo es modelo de castidad y todo bautizado está llamado a llevar una vida casta, cada uno según su estado de vida... La castidad significa integración de la sexualidad en la persona y entraña el aprendizaje del dominio personal... Entre los pecados gravemente contrarios a la castidad, se debe evitar la masturbación, la fornicación, la pornografía y las prácticas sexuales...
No robarás... Ni los ladrones ni los ávaros ni los rapaces, heredarán el Reino de Dios: El séptimo Mandamiento prescribe la práctica de la justicia y de la caridad en el uso de los bienes terrenos y de los frutos del trabajo de los hombres... Los bienes de la creación están destinados a todo el género humano... El derccho a la propiedad privada no anula el destino universal de los bienes... El séptimo Mandamiento prohibe el robo... El robo es la usurpación del bien ajeno contra la voluntad razonable de su dueño... Toda manera de tomar injustamente un bien ajeno, es contraria al séptimo Mandamiento y la injusticia cometida exige reparación, mientras la justicia conmutativa, impone restitución del bien robado...
No darás testimonio falso contra tu prójimo... Se dijo a los antepasados: No perjurarás sino cumplirás tus juramentos... El octavo Mandamiento prohibe falsear la verdad en las relaciones con el prójimo... Éste precepto moral deriva de la vocación del pueblo santo a ser testigo de su Dios que es y que quiere la verdad... Las ofensas a la verdad expresan, mediante palabras o acciones, un rechazo a comprometerse con la rectitud moral, son infidelidades básicas frente a Dios y, en éste sentido, socavan las bases de la alianza... Y es que, la verdad o veracidad es la virtud que consiste en mostrarse verdadero en sus actos y en sus palabras evitando la duplicidad, la simulación y la hipocrecía... La mentira consiste en decir algo falso con intenciones de engañar al prójimo que tiene derecho a la verdad... Una falta contra la verdad exige reparación...
No codiciarás la casa de tu prójimo ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su sierva ni su buey, ni su asno ni nada que sea de tu prójimo... El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón... El noveno Mandamiento pone en guardia contra el desorden o concupiscencia de la carne... La lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón y por la práctica de la templanza... La pureza del corazón nos alcanzará el ver a Dios pues nos da, desde ahora, la capacidad de ver, según Dios, todas las cosas... La purificación del corazón es imposible sin la oración, sin la práctica de la castidad y la pureza de intención y de mirada... La pureza del corazón requiere el pudor que es paciencia, modestia y discreción... El pudor preserva la intimidad de la persona...
No codiciarás nada de tu prójimo, no desearás su casa, su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno, nada que sea de tu prójimo... Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón... El décimo Mandamiento prohibe el deseo desordenado nacido de la pasión inmoderada de las riquezas y del poder... La envidia, pecado capital, es la tristeza que se experimenta ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de apropiárselo... El desprendimiento de las riquezas es necesario para entrar en el Reino de los Cielos... Bienaventurados los pobres de corazón...
NI MI HIJO, NI LOS MANDAMIENTOS, NI LOS SACRAMENTOS, NI LAS BIENAVENTURANZAS SE MODERNIZAN... ¡SON LOS MISMOS DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE!...
